educarchile
Hay 13 invitados en línea
Visitas Totales: 252287
Autenticidad PDF Imprimir E-Mail

En general, los chilenos se asustan un poco frente a la idea de documentos con un par de siglos o más de antigüedad.

Una reacción habitual es cuestionar la autenticidad y exigir algún tipo de certificado. Aquí  la cosa se complica un poco, ya que tal certificado tendría valor solamente si es emitido por un conocedor de papel antiguo y, más importante aún, si hay seguridad de que corresponde a la pieza certificada.  A su vez, tal correspondencia es comprobable sólo y cuando exista absoluta seguridad de que el certificado y la pieza certificada nunca han sido separados.

Volviendo al punto de partida; el escepticismo chileno es comprensible – y por eso esta explicación.

La primera imprenta en Chile llegó desde Nueva York, en Noviembre de 1811. Impresos anteriores a esa fecha son muy escasos en el país. Este no es el caso de Europa del Norte, donde es relativamente fácil encontrar páginas de texto o con ilustraciones de, por ejemplo, la Cosmografía de Sebastián Munster, cuya primera edición es de aproximadamente 1550.

Durante años de años los anticuarios miraban con una mezcla de sorpresa y disgusto si uno pedía un “certificado de autenticidad” por un grabado antiguo. Vamos... un reconocido anticuario de Londres, Budapest o Ámsterdam no se iba a rebajar a vender reproducciones modernas como originales. Y por otro lado...  ¿Cuántas falsificaciones de un mapa antiguo de Coquimbo, Valdivia o de Chile se podrían vender - y a quién? ¿Cuántos compradores habrían para falsificaciones  de un grabado representando a un “chileno” de 1683? 

Existen grabados antiguos que valdrían la enorme inversión de tiempo y dinero en una falsificación. Los trabajos de Albrecht Durer, por ejemplo. Pero falsificar un mapa sería un tonto intento de fraude; ya que es tan difícil de hacer como fácil de descubrir. Las ganancias no compensarían nunca lo invertido. El grabado antiguo, sobre todo el mapa, es considerado la antigüedad más depreciada de todas.

La absoluta mayoría de las reproducciones, aún las caras y elegantes, no han intentado nunca embaucar a sus compradores.

Durante los últimos años, en que la Internet ha facilitado la venta de documentos antiguos, algunos anticuarios han comenzado a ofrecer certificados de autenticidad para incrementar ventas. Ya no les venden solamente a coleccionistas conocedores del tema. Ahora le venden también a gente que a través de la Internet ha llegado por casualidad a una tienda virtual.

Finalmente; en caso de duda: Nada es más seguro que mirar el papel al trasluz. La estructura del papel anterior al siglo IXX es casi imposible de reproducir de modo convincente.

 

"Chilenos"

chilenos_2.jpg
gsuez

Los textos son propiedad de sus autores. No se permite ninguna forma de reproducción y/o distribución del material visual sin previa autorización por escrito.